
Enfoque
Cómo trabajamos.
Un proyecto de hospitality bien dimensionado se reconoce a los seis meses de su apertura: la cocina sostiene los picos, el equipo no improvisa, la inversión cuadra con el retorno previsto.
Método
Un orden que no admite atajos.
Cinco fases consecutivas. Cada una con entregable, plazo y responsable. Sin superposiciones, sin saltos, sin atajos comerciales. La fase siguiente no arranca hasta que la anterior está cerrada por escrito.
Fase
01
Diagnóstico.
Antes de proponer nada, entendemos el activo, el modelo de negocio y las restricciones reales: ubicación, ticket medio objetivo, capacidad estructural, normativa local. El diagnóstico se entrega por escrito y es la base sobre la que se construye el resto.
Fase
02
Concepto operativo.
Definimos cómo va a funcionar el proyecto en el día a día. Flujo de cocina, número de servicios, ratio de personal, organización del office, recorridos de cliente y de back of house. Aquí se decide la mayor parte de lo que después será irreversible.
Fase
03
Dimensionado e inversión.
Traducimos el concepto operativo a una inversión concreta. CapEx desglosado por familia, alternativas por rango de presupuesto, escenarios de retorno. Trabajamos con cifras absolutas, no con horquillas.
Fase
04
Ejecución y supply chain.
Coordinamos la implantación con la cadena de suministro adecuada para cada proyecto: maquinaria profesional, mobiliario contract, instalaciones especiales. Negociamos directamente con fabricantes y supervisamos plazos.
Fase
05
Puesta en marcha.
Acompañamos la apertura. Pruebas de carga en cocina, formación de equipo de sala, ajustes finales sobre el modelo operativo. Un proyecto no termina el día que abre: termina cuando funciona sin nosotros.

Cada fase tiene entregable, plazo y responsable. Lo que no se mide, no se entrega.